sábado, 16 de junio de 2012

Premio Peralico de Bronce

    Se celebraba en la noche del viernes la Cena Anual del Club Marathón Cartagena. Una velada donde se entregaron diferentes premios y galardones entre los atletas del Club y en la que tuve el honor de recibir de la mano de mi gran amigo, mentor, míster, AMIGO y desde ayer también Padrino Paco Reyes, el Premio Peralico de Bronce, detalle éste que me ha correspondido por la consecución de mi primer Maratón. Enhorabuena a todos los que recibieron sus trofeos y placas de Honor y muchas gracias por el mío. Cada día me siento más a gusto perteneciendo a uno de los Clubes más representativos de mi Ciudad, Cartagena.

clip_image004Con mi mujer.

clip_image002Con mi Peralico de Bronce

    Pude compartir con mi mujer, amigos y compañeros un rato muy agradable en el que se habló de atletismo, por una vez poco de la crisis y mucho de Espíritu González. Debía promocionarme y lo tenía fácil ya que apenas media hora antes de que comenzara la cena el que les suscribe había sido noticia en los informativos de la 7RM (la autonómica de Murcia). Esa misma tarde me habían entrevistado y hecho un reportaje por mi condecoración con La Medalla de Honor de la Carretera. Desde el próximo lunes se podrá ver en la página web de la autonómica murciana http://www.7rm.es/

jueves, 7 de junio de 2012

Condecorado con la Medalla de Honor de la Carretera

   En septiembre, hace dos años se puso el cielo revuelto por la Región de Murcia. La copa Davis llegaba a Torre Pacheco y con ella una gota fría. El tiempo respetó el fin de semana. Se vieron unos buenos partidos y España se clasificaría para la final.
   Unos días antes la fuerza pluvial, un muro, un pantano y la infortuna se llevarían la vida de una muchacha, vecina de Torre Pacheco. Este hecho provocó dolor en un pueblo que iba a celebrar en unos días uno de los eventos deportivos más importantes de la historia del tenis.
   Un día después de que acabara aquella semifinal, volvió a arreciar con fuerza en Torre Pacheco y el campo de Cartagena. Como hacía muchos años que no lo había hecho… Era lunes y yo estaba libre de servicio. Veía las noticias, escuchaba la radio y sabía que mis compañeros necesitaban ayudaban. Me acordaba de aquella noche del 2000 (nunca olvidaré las 24 horas con un Torre Pacheco aislado).
   Llamé a mi jefe y me presté voluntario para ayudar. Serían las 14 horas cuando como pude, dando rodeos por una autovía que se asemejaba a los puentes de Cádiz (los campos eran mares), logré llegar al Cuartel. Aquello era un Caos. Las llamadas desbordaban la Policía Local de Torre Pacheco. Todos los sistemas de alerta estaban activados. Varios compañeros que acababan su servicio no dudaron en continuarlo.
   Aquella tarde resurgió el espíritu de la policía local. El de colaboración y valentía. El que sale siempre y cuando se necesita. Se olvidaron los pequeños e insignificantes problemas, las tonterías de los típicos orgullos que pueden haber en cualquier plantilla para estar todos juntos. Para estar todos a una.
   Bajo las órdenes y supervisión de nuestro Oficial-Jefe organizamos el servicio. Se coordinaron las llamadas. Fueron innumerables éstas. Sótanos inundados por aquí. Tapas navegando por allí. Posibles viviendas aisladas. Carreteras cortadas…
   Pero aquella tarde hubo una que destacó entre todas las demás. Una que hizo que saltaran todas las alarmas. Una que nos recordó la tragedia sucedida apenas una semana antes.
   Un vehículo se encontraba atrapado en el puente de la rambla del Albujón, entre Torre Pacheco y Pozo Estrecho y su conductor necesitaba ayuda. Se mandaron varios dispositivos policiales al incidente. Recuerdo que mientras mi jefe dirigía, yo conducía. Recuerdo que a unos 300 metros de aquel lugar donde podría haber un hombre en peligro la carretera se perdía. Recuerdo que las primeras unidades policiales, entre ellas un todo terreno de Guardia Civil nos decían que era imposible avanzar. Recuerdo como mi jefe y yo nos bajamos del coche y se metimos en aquel mar de agua que escondía bajo su superficie la carretera. “Vamos, no lleva apenas corriente” gritó mi jefe. Entre sus aguas con los patrullas navegamos. Cruzamos el primer escollo y llegamos al segundo. El más complicado.
   Un vehículo todo terreno estaba atrapado en medio de un canal desbordado de agua enrabietada. Se había salido de la carretera y se encontraba enganchado junto a lo que parecía ser el guarda raíl de protección del puente de la citada rambla. Sobre su techo, se encontraba el conductor. Un señor mayor que gritaba estar bien pero que estaba acojonado. Yo también lo hubiera estado. Mejor, yo también creo que lo estaba. El agua bajaba con fuerza y parecía desplazar el vehículo. Si con su fuerza desbocada consiguiera desprenderlo de la valla lo arrastraría hacia su desembocadura. Hacia el Mar Menor.
   Había que intervenir. Había que hacerlo rápidamente y así fue como sucedió. En el mismo tiempo que dura un pestañeo los compañeros de la policía Local de Torre Pacheco, desde el mayor rango al menor (TODOS), ayudados por una cuerda hicieron una cadena humana para llegar hasta el lugar donde se encontraba. Los policías desconocían como de brava bajaba la corriente. Oí decir que algún gilipollas ajeno después se reiría porque el agua les llegaba poco más alta de las rodillas. Muy fácil hablar cuando no se está allí. Pero aquella agua bajaba con fuerza, con muchísima fuerza. Un resbalón o un tropezón podrían haber sido fatales. El cabo Agustín llegó el primero hasta él. Junto a un compañero sujetó con fuerza al señor y así., ayudados por la cuerda se culminó el rescate con éxito. El vehículo no llegó a ser arrastrado por la corriente pero apenas unos minutos más tardes el nivel del agua había subido bastante.
   Felicité a mi Jefe y a mis compañeros por su brillante actuación. Él nos felicitó a nosotros. Sabía que habíamos arriesgado nuestras vidas  por salvar la de otra. Me sentí orgulloso como siempre me he sentido de pertenecer a la mejor Policía Local del mundo.
   Al día siguiente fuimos titular en las Noticias de Antena 3. Las imágenes recorrieron los noticieros nacionales y regionales. De aquella brillante actuación nos quedó las gracias de aquel señor perdido en un cosmos de miedo y desasimilitud (palabra del Espíritu. No buscar en el diccionario) por lo vivido. No eran poco esas gracias pero yo eché en falta algo más.
   Ese algo más., sorprendentemente me llegó a nivel individual hace unos días, dos años más tarde, cuando mi jefe me comunicaba que había decidido proponerme a mí para recoger una condecoración por la actuación de la rambla de Pozo Estrecho. Yo lo primero que le dije es que esa condecoración la merecía él y los compañeros tanto como yo. Él decidió que fuera yo por lo que le estoy totalmente agradecido. Hará tres semanas recibí una carta donde se me comunicaba que me habían concedido la Medalla de Honor de la Carretera, a la vista de los méritos contraídos a lo largo de mi vida profesional. Ayer recogí, en Madrid, acompañado por mi jefe una de las Medallas de Honor de la Carretera.
  Como comuniqué en twitter estos días y pude despachar ayer con los numerosos asistentes que me felicitaban, esta medalla que he recibido es para todos los compañeros que aquella tarde estuvieron aquella tarde de servicio a mi lado.
clip_image002Con D. José Mercader Saura
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Entre los miembros del Tribunal y galardonados. El general Sub Jefe de la Guardia Civil de Tráfico y el jefe de Tráfico de los Mossos de Escuadra que recogió el galardón en representación de un agente herido en un accidente de Tráfico El señor de Corbata me entregó la distinción. Él es Federico Fernández, subdirector general de Tráfico y Movilidad de la DGT. Me encantaron sus palabras de agradecimiento hacia mi persona.
clip_image006Es de todos
   Decir que la Asociación Española de la Carretera entrega sus medallas anualmente. Y durante los más de 50 años de Historia ha concedido medallas a diversas personalidades, entidades públicas o privadas. Personal civil o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. También a miembros de las policías autonómicas y desde ayer a Policías Locales. El Rey D. Juan Carlos I fue condecorado con la medalla de Oro de la Carretera en el año 2003. Ayer dicha distinción cayó sobre Esther Koplowitz por haber acreditado a lo largo de su carrera profesional y en numerosas ocasiones una gran sensibilidad hacia el mundo de las carreteras, prestando una atención muy especial a las cuestiones relacionadas con la protección del patrimonio natural y la conservación del medio ambiente.
   Volviendo a la tierra, Javier Ramón es un simple Policía Local que realiza su trabajo o intenta realizarlo lo mejor que sabe. Poniendo ilusión y entusiasmo en cada uno de sus servicios. Un policía que siempre ha mirado por sus compañeros y que en ocasiones ha interpuesto un beneficio propio por el de otro. No siempre de forma acertada. Un policía que como todos tiene su propia personalidad y sentimientos. Con esta entrada quisiera poner cerrojo a las gratuitas suspicacias que se pudieran crear por tal reconocimiento. Hoy me doy cuenta de la suerte que tengo teniendo un blog donde puedo narrar los acontecimientos y dejarlos plasmados de por vida. Le debo mucho al Espíritu.
   Debo agradecer muy especialmente a mi Jefe D. José Mercader Saura por el detalle que ha tenido conmigo al reconocer con esta actuación mi servicio voluntario aquel día y al Señor D. José Artero delegado de la Asociación de la Carretera en Murcia por la propuesta que hicieron de un servidor. Propuesta que finalmente fue distinguida de entre más de un centenar. Hecho este que todavía me enorgullece más y más, valga la redundancia, teniendo en cuenta que recojo una distinción en nombre de un colectivo del que estoy muy orgulloso de pertenecer.
   También quiero agradecer a todos los que se han enterado y me han felicitado por tal distinción. He recibido gratamente la felicitación de gente muy importante a nivel público y a nivel personal. La sensación agridulce se ha convertido en dulce a medida que personalidades, familiares y amigos inundaban las redes sociales y mi teléfono de felicitaciones. De todas ellas me quedo con una.
Enhorabuena por esa condecoración, fiel reflejo de como efectúas tu trabajo. No dejes que te pueda el pudor porque otros la merezcan también. Quizás sea cierto pero ello no disminuye para nada tus meritos. Enhorabuena
D. Álvaro Bellas Dublang.
Os dejo con algunos enlaces de prensa de la noticia.

martes, 5 de junio de 2012

No busco más el ritmo al sol

Continuamos con los entrenamientos que nunca he dejado buscando la chispa que perdí en alguna calle de Madrid.

Volvemos a meter calidad y los ritmos ni de lejos se asemejan a los de hace apenas mes y medio. Creo haber recuperado. No me encuentro cansado pero mi forma ha caído. Después del 22 de abril renqueé durante dos semanas mientras saboreaba lo acontecido, descansaba y de paso me recuperaba de una pequeña sobre carga en mi rodilla derecha. Posteriormente vuelta al entrenamiento disciplinar para tratar de recuperar, incluso mejorar mis ritmos en el menor tiempo posible. Por el medio una Duatlón y ya estas dos últimas semanas que he entrenado en horarios poco recomendados. Hacer series a las 12 puede resultar una salvajada pero por unas cosas u otras no había otro remedio. No lo había pero lo tendrá que haber porque no pienso volver a la pista a la hora del medio día.

Ayer, una mosca cojonera, corrió buscando mi sombra hasta la serie 8 de un bloque de 20 de 200. La que hizo 9 la mosca desapareció y yo preocupado por ella decidí abandonar también el entrenamiento. Imposible entrenar a más de 30 grados y más cuando no estás entrenado para ello y una mosca te abandona. No tengo 20 años y mi salud no me la juego más con dos peques creciendo y una Sole que cada día está más revoltosa.

Sino puedo correr más, correré más despacio. Sino puedo correr más rápido en menos tiempo, pues será en más tiempo. No estoy ni desilusionado, ni acabado. Continua el Espíritu.

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Mañana vuelvo para Madrid.

martes, 29 de mayo de 2012

Mi duatlón en Torre Pacheco.

El sábado corrí mi primera duatlón entre una nube senoidal de emociones, sentimientos y pensamientos que se contradecían como las palabras de los gobiernos con cada pedalada o kilómetro que avanzaba.

Torre Pacheco (Murcia), muy cerca de Cartagena un sábado 26 de Mayo a las 16:45. Me presento con mi Paco y mi familia en el municipio donde tantas mañanas, tantas tardes y tantas noches sueño con ser policía. Pongamos que lo soy.

Recojo el dorsal. Preparamos la bici. Saludo a los siguientes amigos. Algunos más que no están en las fotos como los miembros de la organización, protección civil, voluntarios y compañeros de profesión. Imprescindibles todos en este evento. Incluido algún que otro espectador.

clip_image002Con la familia de la Policía Local de Torre Pacheco, con mi Paco y con mi cabra.

clip_image004Con Paco. Brillante actuación la suya.

clip_image006Con mi compañero y mejor amigo Julio Pardo. 7º de la General Absoluto.

Él me dejó el mono de su club. El Club Triatlón los Alcázares. Un tío grande con el que no me importa jugarme la vida.

clip_image008Con Paco y con Raúl Guevara. Vigente campeón de España de duatlón en Grupos Edad.

De los mejores atletas de Murcia y de los mejores duatletas de España. Un accidente o infortunio humano impidió que se llevara la victoria cuando iba destacado. Un Guardia de Tráfico lo desvió por donde no era. Después él tras remontar posiciones y completar una gran actuación en bici decidió libremente retirarse. Un placer como siempre saludar a mi amigo Raúl.

clip_image010De esta foto no tengo que decir nada. Los espíritus González

Comienza la prueba con un poquito de retraso. Serían las 18:30 pero continuaba haciendo calor. Mucho calor. Calor seco. Seco de unos 33º.

Sabía que no estaba en forma. Todavía no me he recuperado de la maratón de Madrid. A penas dos semanas entrenando, me noto lento y pesado. 5 salidas en bici son el bagaje con el que me he presentado en la línea de salida. Excusas… Primer kilómetro y me veo rápido. 3.50. Segundo kilómetro y me veo todavía rápido. 3.50. Tercer kilómetro y ya me había hostiado 4.30. Cuarto kilómetro y angustiado pensaba en los 22 y pico que me quedaban en bici. 4.45. El último kilómetro del segmento un poco más rápido a 4.35. La media de los primeros 5 kms fue de 4.25 cuando hacía apenas un mes era capaz de correr un diez mil en plena carga muy cerquita del 4. Hay a quien no… pero por lo general si. Y yo no soy una excepción. La maratón de Madrid me dejó cansancio.

Realizo mi transición con tranquilidad. Los grupos grandes ya se habían marchado. Por detrás quedarían unos 40 duatletas incluidos las mujeres.

clip_image012Momento de mi transición y la de Antonio el de “la Casa de la Juventud”.

Hubo un tiempo en el que un joven Javier Ramón practicaba el ciclismo. Era su deporte favorito. Pero Espíritu González nació con el running y la bici aunque nunca la abandonó del todo no era ya principal herramienta de entrenamiento ni entretenimiento.

Desde el kilómetro 1 me pasaban los ciclistas. Los primeros 10 mil tiraban muy ligeramente para arriba con otro ligero aire a favor que se agradecía. Intentaba pillar rueda pero en cuanto llegaba una rampa o una rotonda enseguida me dejaban. Y así uno, y dos, y 3 y yo con el cuello roto de mirar para atrás a unos 33 km/H, sorprendido de que tampoco los de delante se alejaban en exceso. Llegando a Roldán por fin pude coger la rueda de un par de ciclistas que me llevaron unos 3 kilómetros. Luego por beber agua se me marcharon y ya tuve que volver a girar el cuello para que poquito antes de llegar a Balsicas me pasaran otros dos. Estos eran amigos de Torre Pacheco. Y con ellos, con Mariano González y con Jesús de la Luz pude salvar mi actuación en bici de manera positiva. Ellos me llevaron en los últimos 8 con el viento en contra. La media del segundo segmento 31kms/hora.

Segunda transición. Dejo la bici, el casco, me calzo y salgo dispuesto a cumplir mi objetivo. Bajar de la hora 20. El reloj marcaba 1hora06 por lo que veía asequible el conseguirlo. Por pijos. Me hostié. Las piernas no me iban y durante casi dos kilómetros no podía bajar de 6’ el kilómetro. Iba agarrotado. Ahogado. Me pasó Mariano y Jesús. Me pasaron 4 chicas y solo a falta de un kilómetro noté que despertaba. Ya era tarde. Salvé el último mil pero me había cargado el objetivo. Tiempo final 1Hora22’.

IMG-20120527-WA0005 Últimos metros de la prueba

_5264543 Espero no sea un problema pero cada día me gusto más

¿Que pensaba durante la carrera?. Lo comenté al principio. Pensamientos contradictorios. En algunos momentos pensaba “que mierda hago yo aquí”. Y en otros momentos decía. “¡Me cago en la puta! !que bien me lo estoy pasando!”. Siento mis expresiones pero en esos momentos era lo que circulaba por debajo de mi melena

Y ahora ¿que pienso?. Pues ahora pienso ya de una forma más fría y por tanto puedo quitar los tacos. Me lo pasé estupendamente. Cumplí otro sueño apenas un mes después. Quizás si hubiera podido correr más rápido hubiera cogido un grupito interesante y protegido hubiera subido mi media en bici. Pero no pudo ser… Pero lo será

Siento haber hecho una entrada tan larga. No es mi estilo. O mejor dicho no es el actual estilo de Espíritu González … Pero sinceramente me apetecía dejar especialmente detallada mi primera duatlón porque sé que aunque mi intención es un principio aprender a correr más rápido, me volveré a cruzar con este deporte algún día.

El único pero que le pongo a la prueba es el escaso público que salió a ver el evento. Sé que hacía calor. Que el pueblo es soberano, bla, bla, bla… Coño, no es posible que se celebre una prueba de este calibre dentro del duatlón regional donde acuden los mejores deportistas de la Región, incluido Raúl Guevara, todo un campeón de España y lo único que se recojan son quejas porque ahora no puedo pasar por aquí y tengo que dar la vuelta por allá… Señores que esto no es un Madrid o una Barcelona. Que dar la vuelta le supone 3’ no coger la M40.

Desde éste, mi espacio, hago un llamamiento para que eso no se vuelva a repetir. Para que el público de Torre Pacheco salga a las calles en el próximo evento y anime a los participantes. Mi llamamiento al menos ha quedado bonito. Gracias a los pocos que se acercaron. Gracias a tod@s los que de una u otra forma os habéis interesado por mi. Un abrazo.

viernes, 25 de mayo de 2012

Próxima Maratón. Barcelona 2013

Estas dos semanas son algo diferentes para mí. Habréis notado que apenas he pasado por los blogs. Que apenas he escrito en Espíritu González o en las redes sociales.

Realmente no me pasa nada especial. Sigo estando bien o mejor que nunca viendo crecer a mis peques a mi lado. Lo único cierto es que no encuentro la motivación necesaria para escribir, para transmitir, para leer…

Respecto a mis entrenamientos, sigo inmerso en mi particular pretemporada al objeto de de correr rápido este verano. Cuando digo rápido, quiero decir más deprisa que el verano pasado. Para comparar mi forma realizaré las mismas carreras, de las cuales tendréis relato.

También he estado pensando lo que quiero hacer o correr cuando pase el verano. Barajaba dos opciones. Correr la maratón de Valencia o volver a preparar en serio la Media Maratón de Torre Pacheco. Finalmente consensuándolo con mi entrenador Alcaraz, he optado por lo segundo. En Torre Pacheco intentaré hacer marca personal. Pero la alegría de estos días se la llevó ayer mi mujer cuando le dije que preparara las maletas. “Nos vamos para Barcelona”. Luego se llevó la decepción cuando le comenté que las preparara para el próximo año… Ya sabéis todos para que. En Barcelona si Dios quiere y no me lesiona, correré mi próxima Maratón. Y ya no pienso en lo que haré más allá del mes de marzo del 2013. Bueno si lo pienso pero de momento no lo digo.

Para intentar encontrar motivación extra estos pasados días me sometí a una sesión de fotografía con la cámara del teléfono Galaxy en los estudios de fotografía que tengo montados en el rellano de las escaleras de mi casa. Las fotógrafas, mi hija de 5 años y mi mujer (20 años mayor que la primera). Os dejo con un adelanto. Las próximas las iré publicando más adelante.

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Ah, y por supuesto recordar que el sábado 26 de mayo correré mi primera y única duatlón del año 2012. Lo haré en Torre Pacheco. Ya que este año no voy a trabajar colaborando en la organización de la seguridad de la prueba, he decidido verla desde otra perspectiva. Mi único objetivo disfrutar. Os contaré.

Gracias por estar ahí.

domingo, 20 de mayo de 2012

Ironman de Lanzarote 2012

Parece que fue ayer cuando os hablaba que había decidido buscarme un entrenador. De ese parecido a la realidad han pasado ya 5 meses. Aunque por motivos normales me encuentro en mi peor estado de forma, todo este tiempo que llevo con él, no lo olvidaré nunca. En un primer momento mi intención era una apuesta por la preparación de la maratón de Madrid, pero cuando llevaba unos entrenamientos a sus órdenes supe que nuestra relación iba a ir mucho más allá de Madrid. Así que de momento a José Antonio Alcaraz me he enganchado y no me suelto.

Recuerdo el primer día que le conocí. Quería saber por su experiencia como entrenador. Su experiencia como atleta ya la conocía. (podéis verla pinchando aquí). Le pregunté si estaba preparando gente para maratón y el me contestó que llevaba toda clase de atletas pero me habló de un chico de Torre Pacheco, el cual estaba preparando el Ironman de Lanzarote.

¿Ironman? La palabra Ironman, solo con escucharla acojona. Si la traduces al castellano “Hombre de Hierro” impresiona. La hazaña que iba a realizar este muchacho despertó mi atención y decidí seguir de cerca sus tiempos en las carrera que disputaría hasta el día de ayer. Día que se celebraría el Ironman de Lanzarote.

El hecho de que este señor fuera de Torre Pacheco fue otra de las notas coincidentes de mi interés. Hará un par de meses mi peluquero, Juan Antonio, me hablaba de un muchacho que era cliente suyo y que estaba preparando un Ironman. Cuando me dijo que era de Pacheco ya sabía que hablábamos del mismo hombre. Mi peluquero, por cierto otro de los buenos triatletas y ciclistas de Cartagena, me contaba que éste, había estado explicándole su entrenamiento de la noche anterior. Más o menos venía a decir que había terminado de trabajar a las 6 o 7 de la tarde de un viernes y se había ido a acumular kilómetros en la bici hasta la madrugada del sábado. Ahí es nada…

Por si fuera poco compartir entrenador y peluquero descubrí que el mundo es un pañuelo el día que me hablaba mi amigo Cristóbal, el dueño del Restaurante del Club deportivo donde desayuno todos los días, que a medio día solía ir por allí un señor a comer que iba a hacer un Ironman. Comentaba impresionado que lo veía llegar corriendo, se metía en la piscina y luego pasaba rápidamente por el restaurante para comer e irse a trabajar. Creo que antes de ir a trabajar volvía a correr o algo así, no lo recuerdo. Por supuesto se trataba de él mismo y ya presente hombre de hierro.

Un muchacho de Torre Pacheco. Que no es profesional. Trabaja por las mañanas y por las tardes. Que nada, corre y monta en bici cuando puede. Que compite los fines de semana y que el 19 de octubre de 2012 en Lanzarote nadó durante 3.8 Kms. Rodó en bici durante 180 kms (voló) y corrió una maratón en 3horas 26’. Sumando todos los parciales 10 Horas 22’ 47’’. Con ese excelente crono entró cerca, muy cerca de los Pro, en el puesto 107 de la general. Un auténtico hombre de hierro. Su nombre, Antonio Luís Alcaráz.

clip_image002Antonio Luis Alcaraz. Foto correspondiente al medio Ironman de Elche.

Ayer tarde los whatsApp de mi entrenador desbordaban ilusión. Felicidades a los dos.

Pero no fue Antonio Luís Alcáraz el único amigo de la comarca de Cartagena que corría en la gran cita canaria. Fueron varios atletas más los que se han convertido en hombres de hierro. Bueno, hombres y mujeres., porque Maria Ángeles Hernández y Guimel González, también vencieron con éxito y gran crono el desafío canario. Ambos son compañeros de profesión de un servidor. Otro conocido de Murcia, Mariano Catalán perteneciente al Club Volvo Stihl, logró convertirse en Ironman con un excelente crono de 12 Horas. Felicidades.

Y por supuesto a la gran cita canaria asistió el tío más duro de Cartagena. Mi amigo Carlos García-Vaso. De Carlos no puedo hablar más. Él es el Josef Ajram de Cartagena No encuentro adjetivos para calificar sus hazañazas. He perdido ya la cuenta de las maratones e Ironman que lleva. La suerte es que todos lo conocéis. Carlos no es de hierro. Él es de otro metal.

Enhorabuena a todos los participantes. Ahora me pregunto ¿Seré yo alguna vez?

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lunes, 14 de mayo de 2012

Sentimiento de un policía.

Hace una semana desde que publiqué mi anterior entrada. Normalmente no dejo pasar tanto tiempo, aunque realmente una semana no es nada. 7 días en los que muchos habréis trabajado (por desgracia en estos tiempos no todos).Muchos habréis entrenado (excepto los que estéis lesionados. Espero que pocos). Muchos habréis competido (algunos en los 101). Y sobre todo os habréis relacionado compartiendo vuestros momentos y pensamientos con vuestras amistades o familiares, o con el mundo virtual utilizando vuestros blogs o redes sociales. Yo he utilizado estos días, además de para trabajar y entrenar, para reflexionar.

Hace dos semanas compartía con un compañero de mi Club, el Marathón Cartagena, un rato agradable. Hablamos de la consecución de mi primer Mapoma y él me explicaba porque no participó en la Ruta de las Fortalezas. No hablamos mucho tiempo pero si el suficiente como para preguntarnos por el trabajo. No obstante él y yo trabajamos en Torre Pacheco. Él era compañero de la Guardia Civil. Él falleció el miércoles por la noche víctima de un “accidente” de tráfico. No puedo decir que fuéramos buenos amigos puesto que apenas nos conocíamos, pero si que era un buen compañero y sobre todo amigo de la Policía Local.

Podría relatar como sucedió todo. Aquella noche yo era el jefe de servicio del Municipio donde murió Manolo pero por respeto a sus familiares no lo voy a hacer. Él no sufrió. Verlo morir fue muy duro para mí, como fue duro ver a sus compañeros de la Guardia Civil llegar destrozados al lugar donde yacía su cuerpo. Entre rabia y dolor hicimos todo lo que pudimos y más. Puedo decir que me siento orgulloso de mis compañeros por la rapidez y profesionalidad que mostraron esa noche.

No quiero lucirme ni hacer apología con mi discurso pero estoy convencido que este accidente se podría haber evitado. No entiendo como dos delincuentes, en este caso magrebíes, pueden estar en la calle cuando son detenidos semana tras semana por robar o atracar establecimientos. ¿Que falla aquí? ¿Por qué estaban en la calle los asesinos de Manolo? ¿Por qué no todos los Jueces miden con el mismo rasero estos casos?  Sólo conozco a un Juez que no le tiembla el pulso. Habrá más de uno o eso espero.

Éstas y otras muchas cuestiones siembran dudas en el colectivo policial. A mi particularmente y supongo que en el resto de compañeros nos hacen sentir indefensos. Pegarle una hostia a un guardia cuesta 200 Euros. Pegar una hostia un guardia puede costarle el puesto de trabajo. Ojo, no estoy diciendo que la policía deba pegar. Todo lo contrario, lo que quiero decir es que se debe proteger más la labor policial y no hacernos sentir que nuestra suerte muchas veces pende de un hilo. Ahora recuerdo a otro Juez que lo primero que hacía era preguntarle al caco si la policía le había pegado. Que indefensión, ¡Señor! Creo yo, bastante tenemos con las graves situaciones de riesgo para nuestras vidas a las cuales nos debemos enfrentar en más de una ocasión e intervención. 

Estoy harto del que dice que la Policía no hace nada. Estoy harto del que dice que la Policía ha pasado y ha mirado para otro lado porque eso es MENTIRA. Estoy harto del que odia a la policía. Estoy harto de la diferente interpretación de las Leyes. Harto de tanta indefensión. Harto de que no se valore nuestro trabajo. Harto del que desprestigia nuestra labor.

Los asesinos de Manolo iban en un coche robado. Lo dejaron tirado en la cuneta y huyeron a pie. Sus propios compañeros los han detenido.

lunes, 7 de mayo de 2012

XVIII Duatlon Villa de Torre Pacheco 2012

Pues parece que uno empieza a reencontrarse después de las molestias que dejó en mi rodilla derecha, Mapoma y el posterior día de visita a pie por la Cuenca Histórica.

Ayer ya pude correr con normalidad y las sensaciones amargas de dolor y fatiga prácticamente habían desaparecido. Llamada al entrenador y rápidamente mano a la obra. Así que desde hoy, eso si, con cuidado, hemos retomado en serio los entrenamientos. Hoy tocó circuito de pesas en el gimnasio que me han dejado unas buenas sensaciones y un ápice de esperanza de cara a poder correr la Duatlón del próximo día 26 de mayo en Torre Pacheco. (Murcia) .

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En principio, no iba a poder participar debido a que había sido nombrado Responsable de Seguridad de la misma prueba y en ello estuve trabajando durante el mes de marzo, pero un retraso en su celebración (no era posible en Semana Santa) ha acarreado también que el mando de seguridad recaiga en otro compañero por lo que ahora, si que podría ser posible mi participación. Lo cuál me haría mucha ilusión. Pero para ello dependerá mucho como evolucione mi rodilla esta semana y que por supuesto, no me toque trabajar. Y es que la Seguridad de una Duatlón requiere de un gran esfuerzo que se verá reflejado el próximo día 26 en la manifestación de un sin fin de miembros imprescindibles. Guardia Civil de Tráfico, Policías Locales, miembros de la organización, protección Civil y voluntarios. Todos, del primero al último forman un eslabón indisoluble de garantías en la organización de cualquier prueba. Desde el Ayuntamiento de Torre Pacheco (a diferencia de otros municipios vecinos) se apuesta con fuerza por el deporte. Es por ello por lo que haciendo un gran esfuerzo, este año vuelve al circuito Regional unas de las duatlones más antiguas de toda España. Organizado por el Patronato de Deportes y la federación de triatlón de la Región de Murcia, el pueblo (los vecinos) también tiene una gran labor. Animar y soportar de la mejor y más sana manera los problemas que ese día se puedan ocasionar. Y es que, como se suele decir, nunca llueve a gusto de todos… Yo estoy convencido que con comprensión y un poquito que ponga cada uno, el sábado por la tarde se puede realizar un gran espectáculo donde en definitiva el que ganará será el propio Municipio, en este caso Torre Pacheco.

imageEmpresas colaboradoras. Sin ellas tampoco sería posible su realización.

Si finalmente puedo formar parte del evento y “de corto”, ese día dedicaré mi participación a un compañero de Torre Pacheco que desde que inauguré el Blog ha sido un fiel lector y seguidor. Él siempre me está dando ánimos, hace que crea más en mis posibilidades del correr. Es por eso que a él le tengo mucho cariño, no obstante, es mi Padrino. Va por ti, Juan Antonio.

También aprovecho para felicitar a mi amigo Raúl Guevara, quien recientemente se ha proclamado Campeón de España de Duatlón en Grupos de edad. Éxito que ha cosechado este fin de semana en Águilas. Él fue el más rápido de todos los grupos. Merecía este triunfo. Felicidades CAMPEÓN.

martes, 1 de mayo de 2012

Madrid. El final de un cuento.

Eran los últimos kilómetros y miles de personas se agolpaban a ambos lados de la calzada. Gritaban, aplaudían, animaban, transmitían… Subiendo Alfonso XII, miré el reloj e hice un rápido y fácil cálculo. No eran algoritmos. Retroceso mental, quedan menos de dos kilómetros. Llevo margen.

Unos kilómetros antes se había esfumado el sueño de bajar de las 3 horas 30’. Realmente, era el sueño de un sueño que duró unas dos horas y media. A partir de ese momento darlo todo me hubiera llevado bajar de 3.35 con riesgos. Disfrutar me llevaría a bajar de las 3.40 con exagerada facilidad. Opté por lo segundo que era el verdadero objetivo. No fue decisión mía, lo decidió ella.

Penúltimo giro, ahí está viendo mirar el tiempo, La Puerta de Alcalá, entramos en O’donnel, último giro y llegamos a la última hoja de un cuento que acabaría en el Retiro. En esa página estaba mi familia, los míos, a trescientos metros de la meta. Volví a mirar el Garmín, ésta si que fue la última vez y me cercioré que me podía relajar. Los saludé y besé a mi hija Lucía. Di tiempo suficiente para que mi mujer inmortalizara el momento. Les dije, ahora vuelvo y esprinté hasta el fin.

Tras la meta, deambulé solitario y pensativo, parecía ir sin rumbo, como un zombi por el Retiro. Que raro, el cuento ni mucho menos era de miedo.

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Desde el día 22 alterno días de descanso con días de rodaje suave. Mi entrenador lo denomina semana de asueto. Creí terminar bien pero terminé tocado. La rodilla derecha, la misma de la lesión, no me deja trabajar más de 30’ seguidos. Son molestias, pero molestias que hay que observar y tratar. Ya he ido al fisio. En principio no es preocupante, simplemente sobrecarga o lo que es lo mismo hielo, mucho hielo. Ahora ya sé que la planificación de una maratón agota tanto física como mentalmente. Voy a descansar unos días y si la rodilla no me lo impide empezaré a preparar las carreras de verano. Las utilizaré para aprender a correr más rápido. De momento no tengo intenciones de volver a correr este año una maratón. Ese momento llegará solo. Joder si llegará.

martes, 24 de abril de 2012

La maratón de Madrid.

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De pequeño me aburría ver las maratones en televisión. Si había una prueba que detestaba era sin duda la maratón. Locos, corriendo y corriendo, kilómetros y más kilómetros. ¿A quién le podía gustar? No era fútbol. A la edad del pavo me seguían aburriendo. Mis pensamientos no habían cambiado. Para colmo siempre ganaban los mismos, los africanos. En cambio ya me gustaba el ciclismo y mucho. Pero a los veintitantos algo había cambiado . Un giro radical dieron mis gustos. La prueba que más me gustaba en el atletismo era la maratón. La prueba de los domingos en las olimpiadas o los mundiales. Encima ganaban españoles. Curioso que aunque me gustaba pensaba igual que de chico. Locos corriendo y corriendo, kilómetros y más kilómetros. Con treinta y tantos empecé a correr. Me gustaba ver maratones. Soñaba con correr una, pero eso era imposible. 42 kilómetros.., jajaja, imposible, yo no estaba loco. Con treinta y seis corrí mi primera media. Creo me convertí entonces en un medio cuerdo. Con treinta y siete corrí unas cuantas medias. Fue aquí cuando el medio cuerdo subió un cuarto para convertirse en tres cuartos de loco. El ¾ se lesionó. 5 meses después se recuperó y con treinta y ocho seguió corriendo medias. Y también con treinta y ocho se he convertido en uno de esos locos que ha corrido una maratón, kilómetros y más kilómetros, y además en la Madrid de los Austrias y las cuestas.

Eso pasó el 22 de abril del 2012 en Madrid.

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Iba bien preparado. Sé que la puedo correr más rápido y que si las lesiones me respetan algún día la correré en menos tiempo. Pero también sé que ese día no disfrutaré tanto.

El entrenamiento daba para lo que dio. Los kilómetros en las piernas a pesar de ser  constante y disciplinado daba para el tiempo fijado previamente como objetivo. Bajar de las 3 horas 30 era un sueño que pude convertir en realidad pero estoy seguro que de haberlo conseguido hoy no sería tan feliz. No hubiera sentido lo que sentí, y es que creo que sentí demasiado. No me hubiera empapado de sensaciones, de detalles, de sudores, de emociones, de lagrimas…Solo hubiera sufrido y quizás el del mazo hasta me hubiera golpeado. Era mi primera maratón y había que disfrutarla y si quedaban fuerzas a partir del treinta lucharla.

Había que salir a 5 minutos y así debían pasar los kilómetros. Y así pasaron.. Creerme que me sentía increíble. Nunca a ese ritmo había corrido tan cómodo. Desde el 1 iba mirando de reojo al cielo. Me ayudaba.. Por Reina Victoria oí decir ¡Vamos Espíritu González! Me giré y sonreí. Bajando por Guzmán el Bueno me emocioné, solo yo sé por qué. En Sol y hasta el Madrid de los Austrias fui llorando. También en Sol, una señora gritó, ¡Vamos Cartagena!. La media maratón la clavé en 1.44, lo estipulado, además iba muy bien de piernas. Como me dijo mi entrenador o como me dijo Daniel Sánchez Espejo, maratoniano por excelencia de Mapoma, Vicepresidente de mi Club, “El Club Maratón Cartagena”, y que este año corría por décima la Maratón de Madrid, ahí es nada… pero bueno a lo que iba..., como me dijeron ambos: Había que salir de la casa de Campo con vida y yo llegué a la entrada con ella. Fue allí en la entrada cuando sin saber por qué..., la veía llana, mi ritmo pasó de ser 4.55 a 5.15. Me asusté pero no me obsesioné, recordé que un amigo del blog me dijo que la casa de Campo tiraba para arriba y enseguida volví a respirar cuando en la parte más alta se daba la vuelta para retornar hasta el lago. Mi ritmo volvió a ser el mismo del principio, los 4.55.

Ya en el lago había un giro a la derecha. Un giro hacia al cielo. Una cuesta bastante pronunciada que me recordó las subidas de las grandes etapas de montaña de la vuelta o el tour de Francia. La gente, el GRANDIOSO PÚBLICO MADRILEÑO Y FORÁNEO, a ambos lados cerrando a los corredores y abriéndose al paso, mientras unos se retorcían, pero no paraban, otros si que andaban y yo a mi ritmo cansino iba pasando corredores, también me pasaban a mi para volver a realizar un giro y una tremenda bajada que nos llevaría prácticamente hasta la M30.

Después perdí la conciencia. Creo que fue sobre el 34. Entré en una especie de éxtasis y sentimientos. Sensaciones encontradas. Venía lo más duro, pero no era tan duro cuando noté que se instalaba en mi y me decía. “Cariño mío” esta la hemos empezado y la acabamos juntos. Sonreí y ya me daban igual las cuestas y el ritmo. Solo sabía que tenía que correr y correr y llegar con ella hasta el 42 y pico. Como soy cotilla miraba el garmín, lo mismo era un 6 y pico el kilómetro que un 5.10. Daba igual, estaba sufriendo pero estaba disfrutando y así otro hombre volvió a gritar vamos cartagenero y otro en Atocha me dijo Vamos Espíritu y mi madre y yo enfilamos la cuesta de Alfonso XII que bordeaba el retiro y ya en la mismísima Puerta de Alcalá, la misma mujer de Sol me gritó, vamos Cartagena y ya entré en el Retiro y comenzamos a bajar hacia meta. A falta de 300 metros localicé a mi mujer con mis tíos de Madrid, mi tío Antonio y mi tía Felisa. Mientras mi madre discretamente saludaba a su familia, yo paré a darle un beso a mi hija Lucía, la niña que nació un mes después de que se marchara ella. Fue un beso largo. Les dije enseguida vuelvo y ya esprinté hacia meta y me di cuenta que llevaba piernas para haber corrido bastante más rápido… Cruzamos la meta….

Después todo fue muy raro, me pusieron una medalla y me quedé solo y vacío deambulando como perdido por el Retiro. Ella ya se había marchado.

Luego me reencontré con los míos. Los besé y me hice esta foto.

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El 22 de abril del 2012 corrí mi primera Maratón en la Madrid de las cuestas con gorra para protegerme del Sol. Lo hice en un tiempo de 3H37’51’’ Hoy dos días después, tras pasar con mi mujer y mi peque unas estupendas mini vacaciones en Madrid y Cuenca, atiborrarme a hamburguesas y cerveza, puedo decir que los maratonianos no estamos locos. Un maratoniano es un tío que si no lo era antes.., se convierte en cuerdo mientras lucha por un objetivo. Un objetivo éste, que no tiene por qué ser siempre el mismo. Desde ese día algo en mi ha cambiado.